Principio 3: "Las consecuencias de mis actos y decisiones no son pruebas de Dios, tengo que asumirlas con valor...”
Texto Clave: Gálatas 6:7
"pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará."
Este principio te ayudará a sobrellevar con valor las consecuencias del pasado. Es necesario reconocer estas consecuencias y recordar en todo momento de como Dios tuvo misericordia de nosotros. Es que hay tantos creyentes que viven mirando a los sufrimientos por sus actos pasados como si fueran pruebas de Dios a sus vidas.
Pero tenemos que diferenciar bien cuando los sufrimientos son pruebas o consecuencias. En primer lugar, las pruebas son para los fieles en la fe, aquellos que no se han doblegado ante la carne, el mundo, ni el pecado.
Los creyentes que se mantienen firmes son probados para ser relucientes como el oro. Mientras que si un creyente es infiel a Dios, desobediente, desanimado en su vida espiritual, o se doblega ante la presión del mundo, y del pecado, etc. asume los sufrimientos mismos de sus consecuencias.
SERIE: UN CAMBIO GENUINO

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