Este libro empieza señalándonos algunas cualidades especiales de Job:
- Hombre perfecto.
- Varón Recto.
- Temeroso de Dios.
- Apartado del mal.
Creemos que su madurez, su rectitud y su vida en santidad eran frutos naturales de su creciente y profundo temor hacia Dios. Esto a su vez, le permitía ser bendecido con una excelente condición de vida para la época:
- Bendecido con muchos hijos. v.2
- Bendecido con mucha riqueza. v.3
- Bendecido con una buena armonía familiar. v.4,5
Acerca de esto último, es importante notar que el buen ejercicio que Job tenía de su fe implicaba ejercer un buen sacerdocio espiritual sobre su familia. Muchos creyentes en la actualidad, piensan equivocadamente que pueden tener una buena comunión con Dios sin tener necesariamente una buena comunión familiar. Sin embargo, la biblia es clara en señalar que una correcta relación con Dios es aquella que da a luz excelentes relaciones familiares, y de la misma manera una mala convivencia familiar trae estorbo a la comunión personal con Dios (1 Pedro 3:7).
¿Cómo marcha tu comunión con Dios? ¿Tu relación con el Señor se ve reflejada en tu relación con tu familia? ¿Haces todos los esfuerzos necesarios para ejercer un buen sacerdocio espiritual en tu hogar? Si piensas que no lo estas haciendo así, hoy es un buen día para empezar.

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