Principio 3: "Más importante que la obra del Señor es el Señor de la obra"
Texto Clave: Apocalipsis 2:3,4
“y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.”
¿Se puede llegar a amar más la obra de Dios que a Dios mismo?
¿Se puede estar tan sumergido haciendo las cosas de Dios y al mismo tiempo dejando de lado a Dios?
Definitivamente, sí. La Biblia revela que se puede estar haciendo las cosas sin amor, sirviendo para el ojo humano, o para hallar algún beneficio especial. También por emocionalismo, por contienda, por vanagloria y hasta por costumbre, religiosismo, conveniencia, salario, rutina u obligación.
Veamos algunos versos que nos hablan de esta realidad:
· Efesios 6:6 - no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios
· Filipenses 1:15 - Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.
· Filipenses 2:3 - Nada hagáis por contienda o por vanagloria.
¡Tenga cuidado!
Ya hay muchos que congregan, sirven, hablan, etc. Pero su corazón está alejado de Dios.
Ten cuidado con estar estudiando tanto de Dios sin tener relación con él. Ten cuidado de hablar tanto de Dios sin hablarle a él. Ten cuidado De hacer tantas cosas que no tengas tiempo para él. Ten cuidado de obrar para Dios sin que Dios obre por medio de ti.

Publicar un comentario